1 de noviembre de 2013

Madrid: Día 1


Como ya os comentaba en el post "Parados en Miranda", el viaje lo hicimos en tren. El tren es uno de mis medios de transporte favoritos, me encanta. Creo que me gusta tanto porque me recuerdan a las películas o historias en las que ocurre un asesinato en uno de los vagones, el Transiberiano recorre las frías estepas de Siberia, o la silueta de una mujer pasa por delante de la puerta de mi habitación dentro del tren y quiero descubrir quién es.

Llegamos a Madrid sobre las 14:00, habíamos llegado media hora antes de lo que esperábamos y habíamos comido en el tren. Llevaba preparado de casa una hamburguesa crujiente pero de las sanas, de las caseras. Queríamos ir directos al hotel para dejar las maletas y empezar a hacer turismo cuanto antes, por lo que no nos daría tiempo a comer después del viaje. Por suerte cogimos los asientos con mesa y fue muy cómodo el viaje. Aunque nos pasamos media hora jugando con los auriculares de RENFE que sirven para echar una partida hockey de mesa, pero no para escuchar música ni la película que reproducían.