6 de agosto de 2013

68 Años: Hiroshima

"Hongo" formado por la bomba Little Boy

Muchos pensaréis que 68 años en un período de tiempo más que suficiente para olvidar el pasado. No es la primera vez que lo escucho, y el año que viene escucharé la misma frase pero con 69 años. Pero en mi opinión, el pasado no hay que olvidarlo. Sí, hace 68 años que los estado unidenses redujeron a cenizas dos ciudades enteras, asesinaron miles de civiles, los cuales, no tenían que ver con las atrocidades de la guerra. Y hoy en día, siguen asesinando civiles aunque aquella guerra haya quedado atrás, los efectos de la radioactividad no se van, el cáncer existe y la gente sigue muriendo.

Cuando Estados Unidos habla de cifras, solo habla de las 85.000 vidas que arrebató en el momento exacto en el que detono la bomba en Nagasaki, y de las más de 100.000 en Hiroshima, pero no habla de las posteriores muertes a causa de los efectos de la radioactividad: más de 550 vidas.


Es importante mirar al pasado, el pesado forja lo que somos hoy en día, sin un pasado no llegarías a ser lo que hoy eres. Cada segundo que pasa sha sido tu futuro, después presenta y posteriormente pasado. Mucha gente piensa que mirar atrás te retiene, pero no, yo creo que te anima a seguir adelante, a reconocer tus errores y tener el cuidado de no volver a fallar. El pasado hace que no olvides lo que eres, lo que una vez fuiste, y lo que llegarás a ser. Ningún pasado está limpio, todos hemos hecho o vivido cosas que queremos olvidar, pero esas experiencias son las que nos han acabado fortaleciendo. No puedes dejar que el recordar aquellas cosas te torturen, si no que tomarlas como una lección, como algo positivo. No hay mal sin bien.

No podemos olvidar esas casi 200.000 vidas que quedaron atrás por la devastación de la guerra, no podemos olvidar esas familias destrozadas, heridas que nunca podrán cicatrizar. Hay quién todavía las sufre, y olvidarlas solo llevaría a cometer otra vez el mismo error. Recordar puede ser sinónimo de prosperar, de alcanzar una nueva sociedad en la que no nos comportemos como bestias egoístas. Hace poco me decían "No se puede actuar por el bien de todos". Pero yo pienso lo contrario. Se puede actuar por el bien de todos dejando atrás las armas, las cargas nucleares, y la guerra.  La Segunda Guerra Mundial fue una lección para todos, pudimos comprobar como el egoísmo de la sociedad llevaba a cabo atrocidades a los civiles. En una guerra no existen los buenos ni los malos, existen las bestias.

6 comentarios:

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