8 de agosto de 2012

#OperaciónTánger - Día 2


Tras un merecido descanso nos despertamos temprano listos para ir a las Cuevas del Hércules.

La noche anterior, una pareja de Marbella nos ofreció ir con ellos a las Cuevas del Hércules ya que así el taxi nos saldría más barato. A la hora del desayuno, el camarero nos dijo que él nos podía llevar por 10dh por persona, más o menos 1€.

Desayunamos tranquilamente, unos cuantos bollos, pan con mantequilla y quesitos, café y zumo. La verdad, aquella mañana desayunamos demasiado y tuvimos que descansar un poco. Por suerte en recepción hay un par de salas con unos asientos muy cómodos con los que te puedes conectar al WiFi del hotel.

Como la vez anterior cogemos un Grand Taxi que nos llevará directo por 18dh 5 personas, casi 2€ (unos 40cent por persona) y otro taxi en el que iban solo 3 recogiendo más personas para que saliese más barato.

Nada más llegar bajamos una cuestita y llegamos a las cuevas. Es una zona preciosa junto al mar. El lugar es como una pequeña plaza, nada más, rodeada de restaurantes y chiringuitos junto a una gruta marina (La cueva principal) y una excavación en la roca (la segunda cueva). Las Cuevas del Hércules funcionaron como cantera, y hoy en día es un destino turístico que no puedes olvidar.

Entramos a la cueva principal, nos costó unos 3dh por persona creo recordar, el equivalente a 30cent. En la gruta hay un par de tiendas, y un puesto en el que puedes disfrazarte con la ropa que se vestía antes.

Al fondo de la gruta se puede ver una apertura al mar, que según los lugareños, forma el rostro de Hércules.. Aunque si os fijáis bien, os daréis cuenta de que forma el mapa de 
África.

Tras esta visita, pasamos a la segunda casa de Hércules. Esta no es más que una artificial creada para el turista donde podéis encontrara dos monos para dar de comer y sacaros fotos con ellos.

Al salir bajamos a la terraza a primera línea de playa de uno de los muchos bares que podéis encontrar. En todos preparaban Tajin, Chawarma, Cuscus... Tomamos un Té de Menta, típico de Marruecos, pese a que es una gran atracción para las avispas.

Finalmente visitamos algunos zocos internos de Tánger y nos vamos al Café Hafa. El Café Hafa es un café al que no puedes faltar ni de broma. Es una visita obligada. Cuenta con mesas de piedra y mármol dispuestas en terrazas que van bajando hasta el mar. La especialidad del lugar es el famoso Té de Menta.

Para finalizar el día volvemos al hotel para una sesión tranquila de playa y piscina observando el anochecer de Tánger, uno de los más bellos que he visto.


2 comentarios:

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